-Composición 127-

70 x 100 cm. 2024

La obra se despliega en una sinfonía vibrante de formas y colores, donde la acuarela converge en una danza expresiva de líneas y manchas de pigmento. Los tonos cálidos —amarillos, ocres y rojos intensos— dialogan con azules y verdes, generando un contraste dinámico que dota a la composición de un ritmo visual envolvente. La cualidad gestual de los trazos sugiere una musicalidad implícita, como si cada fragmento cromático resonara dentro de una partitura abstracta, donde la estructura se descompone y recombina en un juego de transparencias y opacidades, que parecen ir creciendo en dirección elevada. La materialidad de la acuarela se utiliza de manera magistral, permitiendo que las capas de color interactúen de forma orgánica, mientras las líneas estructuran el flujo compositivo con precisión.